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La importancia del rider

M&M color café

Cuenta la leyenda que el rider técnico del virtuoso grupo de glam rock Van Halen incluía una cláusula prohibiendo que el catering tuviera M&M de color café. La leyenda desliza el cliché del rock star divo y exigente hasta el ridículo. La leyenda resultó ser cierta, como el mismo David Lee Roth, vocalista de la banda en la época, cuenta en este video. Y la cláusula no era un capricho: el grupo en esa época se presentaba con un show de luces gigantesco y exigente (para la época), y en más de una ocasión la infraestructura del local no daba el ancho o incluso hacía peligroso el montaje de los focos, básicamente porque los promotores del evento no habían leído completo el rider técnico de la banda y por lo tanto ignoraban esas exigencias técnicas. Para asegurarse que el promotor había leído el rider completo y en detalle, incluyeron en el rider, en medio de la sección sobre luces, la cláusula que prohibía M&M de color café en el catering, so pena de cancelación del evento con pago completo a la banda. Si en el catering aparecían M&M cafés, como ocurrió, sabían que no era seguro tocar en ese local.

Aunque el caso de Van Halen es extremo, el rider técnico es una herramienta imprescindible para bandas y artistas de todos los tamaños y trayectorias. Pero qué exactamente es el rider técnico? Es un documento que describe las necesidades y condiciones técnicas que pide un artista para presentarse en eventos. Puede ser simple y describir solo las necesidades de amplificación y micrófonos, hasta extremos como el mencionado de Van Halen, donde se describe el catering, condiciones de camarin, requerimientos eléctricos, etc.

Puede variar, pero de manera básica incluye:

Además puede incluir:

Y virtualmente cualquier condición o solicitud que a uno se le ocurra, aunque lo recomendable es obviamente incluir solo lo realmente necesario, y que también esté al nivel de la capacidad de negociación del artista en ese momento.

¿Por qué es importante el rider para artistas pequeños, emergentes? Por varias razones: la primera, porque te da más seriedad frente a la producción. La segunda, obviamente, que la producción tiene la oportunidad de conocer de antemano y con tiempo tus necesidades, y poder negociar alternativas en caso que no puedan satisfacerlas. Y porque les simplifica y ayuda al trabajo de los técnicos de escenario: saben cómo disponer los micrófonos y para quién, cuantos canales necesita, etc. Además es un documento imprescindible para los propios técnicos del artista, y una base sobre la cual trabajar con los técnicos de la producción.

Eso sí, no es raro que las producciones ignoren o no cumplan los riders. La mayoría de las veces, en mi experiencia al menos, puede ser porque ya tienen una producción armada (ficha técnica, catering, horarios) y el artista debe acomodarse a eso. Pero incluso en estos casos enviar el rider con antelación ofrece la oportunidad de renegociar las condiciones, buscar alternativas, etc. En producciones específicamente organizadas en torno al artista, es muy probable que la producción cumpla lo solicitado (siempre que sea racional, no leche de camello o M&Ms solo verdes).

Les dejo un par de ejemplos de riders técnicos de las bandas en las que he participado o participo. No es necesario que reinventen la rueda: copien de distintos riders que encuentren (hay muchos en internet) y usen lo que les convenga y acomode. Lo ideal es que se asesoren con un sonidista para la parte técnica. Como anécdota, un profesor de una universidad me contó que usaba el rider de Escaso Aporte como modelo en sus clases, y ese rider lo armé en base a varios que encontré en internet…

Adicionalmente, hay un excelente artículo en Hispasonic (sospechosamente llamado igual que este, ahem) que explica más sobre los riders. Se los recomiendo.

Como siempre, cualquier duda me escriben!

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